Los Derechos del Niño aquí no existen

Comunicaciones ANIDE

Los operativos policiales son para ellos una pesadilla interminable. Niñas, niños y jóvenes de las comunidades mapuche en conflicto hablan de temores y angustia por los allanamientos de sus hogares y las irrupciones a sus comunidades con disparos y gases lacrimógenos, por el maltrato a sus familiares, por los agresivos controles que policías armados practican en calles y caminos. Tampoco es menor el miedo ante la posibilidad de caer en manos de fiscales y de enfrentar torturas y maltratos en los centros de detención. 

Los Derechos del Niño, cuya observancia compromete al Estado de Chile desde que adscribió a la Convención respectiva en 1990, no rigen en esta zona del país. En 2007 el gobierno recibió reparos  y críticas del Comité respectivo de la ONU en relación con los principios que debe promover y respetar, pero el panorama de 2011, ya empeorado por la represión al movimiento estudiantil en las grandes ciudades, resulta abrumador si se observa el trato que la niñez, y la juventud mapuche están recibiendo de las instituciones del Estado.

La realidad que enfrentan las personas menores de edad de este pueblo originario aparece descrita de manera directa y descarnada en las vivencias que expusieron niños, niñas y jóvenes de diversas comunidades en el seminario Violencia Institucional hacia la Niñez Mapuche en Chile, realizado por Fundación Anide y la Red de ONGs de Infancia y Juventud Chile, con el auspicio de Kindernothilfe y el patrocinio del Instituto Nacional de Derechos Humanos, el Observatorio Ciudadano, la Universidad de la Frontera y su Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y el Programa de Infancia y Adolescencia de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales.

A pesar de su realidad de personas vulneradas gravemente en sus derechos, los y las jóvenes expositores se dirigieron a la audiencia en dos jornadas en que relataron con  serena dignidad y lucidez sus experiencias personales y reiteraron, una vez y otra, que la recuperación de sus tierras es la única y definitiva solución que esperan y por la cual luchan junto a sus familias y sus comunidades.

TESTIMONIOS

A sus escasos 16 años, Luis Angelo Marillán, de la comunidad tradicional de Temucuicui  relató la persecución a balazos que vivió junto a Mijael Carbone, werken de la Alianza Territorial Mapuche, cuando una patrulla policial intentó detenerlos el pasado 28 de noviembre en Ercilla. “Fuimos atropellados en nuestros derechos humanos, que hoy día dicen que se respetan pero no es así. Estábamos con mi werken en Ercilla, cuando llegan carabineros sin ninguna orden diciendo “se van detenidos los h…”. Nos tuvimos que dar a la fuga, como delincuentes, con los carabineros de Fuerzas Especiales siguiéndonos atrás,   disparando por los cerros”.  Con un tendón dañado por una herida a bala que  le disparó “un particular” en julio pasado y que lo hizo llegar en estado agónico al hospital de la zona, el adolescente señaló que no puede afrontar el costoso tratamiento que necesita y que la justicia le ha negado todo respaldo. “No he tenido ninguna solución, no he tenido nada; solamente persecución a mi werken, persecución a mí y a la comunidad que hoy día está violentada”.

Cristián Cayupán, de la comunidad Mateo Ñirripil Autónoma, se presentó como “uno de los primeros presos políticos menores de edad a quienes se les aplicó la Ley Antiterrorista” y relató el trato recibido de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) para que confesara delitos que, según el fallo absolutorio de la justicia, él no cometió. “Me trataban como un verdadero delincuente, un terrorista como ellos lo llaman. Me interrogaban con golpes, insultos, tortura…” Detalló también las crueles experiencias vividas durante los meses que permaneció detenido en las cárceles de Temuco y Cholchol y sobre la represión que viven las familias de su comunidad afirmó que a la violencia se suma el pillaje que sufren de los agentes del Estado. “Creo que siempre va a ser así mientras exista la pobreza y haya huincas[1] ricos que se aprovechan de nuestras tierras y sólo piensan en sus riquezas y se creen con derecho a demandarnos y tratarnos como esclavos”, reflexionó. También tuvo palabras para las autoridades que se refieren a ellos como “terroristas a quienes no les tiembla la mano para disparar a un carabinero”. “Yo me pregunto si al carabinero Walter Ramírez le tembló la mano cuando asesinó a Matías Catrileo. Pero ni la cárcel, ni las balas van a impedir que sigamos luchando. Somos mapuche, somos un pueblo oprimido y sé que hay muchos peñis dispuestos a seguir luchando y a dar la vida por ello”, afirmó.

Camilo Catrillanca, vocero de la toma de la Municipalidad de Ercilla, denunció el racismo y la discriminación que afecta a los y las adolescentes en los establecimientos educacionales, el control policial que les impide moverse libremente en sus comunidades  y la imposibilidad de apelar a un Estado que los reprime. “En la comunidad de Temucuicui, a la que pertenezco, estamos teniendo muchos allanamientos, ya no somos libres, ya no podemos caminar en los cerros y cuidar nuestros animales, la represión es demasiado fuerte. El Estado es el principal represor, el que manda a carabineros a asesinar, porque estamos expuestos, nos están tirando balas a quemarropa ”. Comentó también que “después de dar nuestro testimonio acá seguramente no va a cambiar nada” y que, pese a todo van a seguir demandando sus territorios ancestrales porque es la única forma de desarrollarnos como mapuche, como cultura”.

Leonardo Quijón, de la comunidad de Chequenco, a quien se le aplicó la Ley de Responsabilidad Adolescente, refirió ante los asistentes al seminario las acusaciones que enfrentó en dos juicios con testigos sin rostro, las contradicciones de la fiscalía y sus presiones y ofrecimientos de libertad y fortuna para que testificara contra otros peñis[2], los maltratos tras las rejas del Centro de Internación Provisoria de Cholchol a pesar de estar semiinválido por las heridas de más de doscientos perdigones que recibió en las piernas. “Era amenazado, nos discriminaban, nos golpeaban, nos hacían hacer ejercicios. Sabiendo que yo no podía caminar, estaba en silla de ruedas, tenía que correr  con un  pie, si no lo hacía me pegaban, me apuntaban con el arma….”. Destacó también la tensión y el daño sicológico que supone la presencia permanente de la policía en torno a las comunidades,  la agresión verbal y las amenazas, el castigo que reciben los niños y niñas, la realidad que los medios de comunicación ignoran o esconden.

FOTO UDP  

Leonardo Quijón y Vania Queipul.

La joven Vania Queipul, de 17 años, habló del drama de los niños y niñas en las comunidades, asfixiados por el gas de las bombas lacrimógenas en los allanamientos, de su paso por los tribunales, de las permanentes acusaciones y montajes que ella y su familia han enfrentado y siguen enfrentando en castigo por las acciones reivindicatorias de tierra que realiza su comunidad. “Eso es porque nuestra comunidad ha venido durante mucho tiempo luchando por su reivindicación de tierras, de cultura, de todas esas cosas que con el tiempo se han ido perdiendo (…).  En el caso mío, yo a los 15 años también fui perseguida y enjuiciada, pero fui absuelta porque logré demostrar mi inocencia, como lo hacemos todos en nuestra comunidad. Siempre tenemos gente detenida pero siempre comprobamos nuestra inocencia porque son montajes que hace el Estado”. La discriminación incluso le significó, en días pasados, que la directora del liceo a que asiste, en Collipulli, le negara el derecho a aparecer con la vestimenta tradicional de la mujer mapuche en la fotografía de su graduación. “Nosotros no tenemos, como el resto de los niños, el derecho a vivir bien, a elegir nuestro futuro. El Estado nos tiene reprimidos, es muy difícil para nosotros como niños vivir esta situación”, indicó. Y concluyó expresando su “solidaridad con las comunidades que están en conflicto, procesados con una ley que no es para ellos porque no son terroristas, porque no han matado a nadie”.


[1]: En mapudungun significa “ladrón” y se usa para nombrar a los y las chilenos

[2] Hermano en mapudungun

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s